En el Día de la Tierra de 2026, Puma anunció que la camiseta infantil Griezmann sería la primera equipación de fútbol totalmente biodegradable de la marca. Su tejido está fabricado con una mezcla de ácido poliláctico modificado (PLA) y fibras naturales de cáñamo, que se descomponen en agua y dióxido de carbono en 180 días en condiciones de compostaje industrial. Cada camiseta incluye una semilla de flor silvestre; los padres pueden cortar la pequeña bolsa que se encuentra en el dobladillo y plantarla en su jardín, simbolizando que «la vida de la camiseta continúa en las flores». Esta idea se viralizó rápidamente en las redes sociales, con el hashtag #MaillotQuiFleurit (la camiseta floreciente) que obtuvo más de 30 millones de visualizaciones en TikTok camiseta griezmann niño.
Sin embargo, el camino hacia la sostenibilidad ambiental no está exento de desafíos. Agencias de pruebas independientes han señalado que la camiseta se degrada mucho más lentamente en suelo convencional que en condiciones de laboratorio, y el proceso de teñido aún utiliza pequeñas cantidades de aditivos químicos. Para abordar este problema, Puma lanzó un programa de reciclaje: los padres pueden devolver a la marca las camisetas infantiles de Griezmann que sus hijos ya no usan. Tras su desinfección y reparación, se pueden revender a otras familias a mitad de precio o desmontar para fabricar conos de entrenamiento. A junio de 2026, el programa había reciclado más de 17.000 camisetas usadas, lo que equivale a una reducción de aproximadamente 2,3 toneladas de residuos textiles.
El propio Griezmann está especialmente comprometido con el medio ambiente. Participó personalmente en la grabación de un documental en el que lució un chaleco de entrenamiento hecho con una camiseta infantil usada mientras practicaba tiros, diciendo: «Espero que cuando los niños crezcan, recuerden que la primera camiseta que usaron no dañó el planeta». Esta sinceridad aumentó significativamente la confianza de los padres en la marca; las encuestas mostraron que el 72% de los encuestados estaba dispuesto a pagar un precio ligeramente superior por la camiseta ecológica.